La Sostenibilidad y la rueda de Hámster

Hace poco leí en algún lado que el camino hacia la sostenibilidad es imperfecto, y no puedo estar más de acuerdo.


El proceso de globalización ha traído muchísimas cosas buenas, pero muy pocas de ellas impactan positivamente en el medioambiente. ¿Recuerdas que cuándo eras pequeño tus padres guardaban las botellas vacías de Coca Cola para devolverlas al súper/venta de barrio? Las bolsas de plástico no se acumulaban en un cajón de la cocina y las verduras se vendían al peso y no en bandejas de porex.


Entonces, ¿qué ha pasado? ¿cómo hemos llegado a esta situación? Mi madre, que es muy sabia te diría que "a lo bueno, uno se acostumbra pronto". En este caso, sustituye "lo bueno" por "lo cómodo".


Nuestra vida no es particularmente cómoda, aunque tú creas que si. Te acuestas tarde y te levantas a una hora intempestiva para soportar estoicamente una hora de atasco hasta el trabajo. Una vez sentado en tu mesa, evitas hacerte demasiadas preguntas acerca de la conveniencia de las siguientes 8 horas (con suerte) para tu felicidad y crecimiento personal. Sales del trabajo y vuelas literalmente a tu siguiente actividad: gimnasio, recoger a los niños, clases de inglés o cualquier otra cosa que hayas elegido para seguir perpetuando la rueda de hámster. Cuando al final de la tarde pasas a por algunas cosas que te faltan para la cena, plantearte buscar un establecimiento donde vendan a granel o recordar si has traído bolsas reutilizables es algo sobre lo que no te apetece pensar. Estás demasiado cansado para pensar que es ridículo comprar las naranjas en una malla de plástico. Además, en la caja venden bolsas de papel reciclado... ¿Acaso eso no es contribuir con el medioambiente?. Pues no. No lo es.


En este punto de la historia, lo que necesitamos es que cada uno de nosotros disminuya la cantidad de residuos que genera, no que cambies las bolsas de plástico por las de papel o que tires la malla de las naranjas en el contenedor amarillo.


Ahora mismo estarás pensando que quiero hundirte en la miseria y que no tengo piedad porque sólo es lunes, tu semana sólo acaba de comenzar y yo te estoy recordando que todos tus esfuerzos son en vano. Nada más lejos de mi intención. De hecho, cuando alguno de mis clientes me pregunta, siempre les digo lo mismo: cada gesto cuenta. Que hayas sido capaz de tener siempre encima un par de tote bags para poder pasar por el super y no usar bolsas de plástico o de papel es un súper logro del que debes sentirte más que orgulloso.


Y te preguntarás, ¿qué tiene que ver mi rueda de hámster con la sostenibilidad? Pues todo. Porque la sostenibilidad no debería reducirse únicamente a separar la basura en tres contenedores. Ser sostenible, significa que hay que bajar el ritmo, comprar de manera consciente, sabiendo qué necesitas y eliminando las compras por impulso. Esto tendrá un impacto enorme sobre la cantidad de basura que generamos. Además de lo ecológico, también está lo personal: nos hemos olvidado de que para pensar en cómo reciclar esa lata de galletas que tienes en la cocina y que podría servirte para algo, hace falta tiempo. Y, adivina qué es lo que dices siempre que tienes que hacer algo fuera de tu rueda de hámster... Exacto. Que no tienes tiempo.


Este no es un alegato a que dejes tu trabajo y te eches al monte a comer bayas y a hablar con Dios; nada que ver. Es una declaración de principios para contigo mismo. Párate y se consciente de dónde estás en este momento y de qué necesitas. Puede que bajar un poco tu autoexigencia y tus mil ocupaciones te dejen unos minutos para darte cuenta de que la lata de galletas sería un estupendo contenedor para la comida de tus animales de compañía. Llevar tus envases de vidrio hasta el contenedor que está a unas cuantas calles de tu casa puede ser una estupenda ocasión para darte un paseo sin prisas. ¿Cuándo fue la última vez que diste un paseo por tu barrio? Ah claro... No tenemos tiempo para eso.


Elige vivir un poco más lento para llegar más lejos. Concentrarte en el aquí y ahora y tratar de reducir tus residuos y tu basura. Puede parecer complicado al principio, pero para eso estamos aquí. Al medioambiente y al planeta le urge un cambio de hábitos que reduzcan nuestro impacto en él, y como todos los cambios que se mantienen en el tiempo debe comenzar desde dentro. Si has llegado hasta aquí, tienes lo más difícil de conseguir: compromiso. Lo demás, lo iremos aprendiendo juntos.


Be TROPICAL, my friend. ;)





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