Feminismo y Sostenibilidad o Si el director de Procter & Gamble tuviera la regla...

Actualizado: ago 25

Si el director de Procter & Gamble (grupo empresarial al que pertenecen Evax, Ausonia y Tampax) tuviera la regla, las cosas serían muy distintas. Seguramente sería un poquito menos rico, pero más consciente de las necesidades de las mujeres y del planeta. Pero como no la tiene, nos toca arrimar el hombro para hacer algo más sostenible nuestra propia naturaleza cíclica.


Las mujeres somos más o menos la mitad de la población mundial y aún así, la menstruación es un tabú. Si te viene la regla en el trabajo, te vas discretamente al cuarto de baño con una compresa desechable en el bolsillo de atrás del pantalón. Si te has olvidado el neceser en casa, le pedirás una compresa o un tampón a tu compañera, eso sí, bajito... no vaya a ser que te escuche el de administración, que es un cotilla y sepa que tienes vagina.


Los datos son brutales: una mujer promedio (que tiene su primera regla con 13 años y la última con 50), tendrá 444 ciclos y pasará 6 años de su vida menstruando (mátame camión). Esta misma mujer promedio, generará a lo largo de su vida fértil 300.000 kilos de residuos derivados de su menstruación. ¡Ojo! una sola mujer genera 300 toneladas de basura en 37 años de vida fértil. No me digas que no es alucinante.


Cada compresa desechable está compuesta por un 90% de plástico y tardará 300 años en degradarse.


Y si esto es un problema medioambiental tan grande, ¿por qué no hacemos nada? Pues porque además de un problema medioambiental es un negocio redondo. Las primeras compresas desechables las fabricó Johnson&Johnson en 1.880 y no tuvieron demasiado éxito, pero abrieron la veda. Kimberly-Clark las puso a la venta en 1.921 con el nombre comercial de Kotex y en 1.937 el doctor Earl Hass patentó el tampón.


¿Mujeres en estos proyectos? Ni una. ¿Interés por ayudarlas? El justo, ya que eran productos bastante caros que sólo se podía permitir un porcentaje muy bajo de la población. Y así hemos llegado hasta el día de hoy, donde muchas mujeres tienen serias dificultades para acceder a productos de higiene femenina. Es lo que se ha denominado pobreza menstrual.


Tendemos a pensar que no hay alternativas y que es una de estas cosas por las que hay que pasar sí o si. Otra contrapartida más de ser mujer. Pues no. Hay opciones, que son muchísimo más sostenibles y económicas.


Las compresas de tela reusables absorben muchísimo más que las desechables, no traspasan y no huelen, ya que es la mezcla de la sangre y los productos blanqueantes lo que genera olor. Su duración ronda los 5 años, aunque si las cuidas bien, pueden durar más. Son muy fáciles de lavar y se secan en tiempo récord. Además, al estar fabricadas en algodón, reducen notablemente las alergias e irritaciones de la piel. La copa menstrual está hecha de silicona de grado médico y tiene una duración de 10 años. Es muy segura, limpia y disminuye notablemente el riesgo de sufrir Síndrome de Shock Tóxico, complicación médica asociada al uso de tampones desechables y que puede ocasionar la muerte o secuelas graves.


El único aspecto negativo de estas opciones es que hay que lavarlas. Las compresas reusables no son tan inmediatas como tirar la desechable a la papelera y coger una nueva y la copa menstrual hay que lavarla con abundante agua. Puede que este aspecto te haga dudar, pero recuerda que las compresas reusables no son un invento moderno: las egipcias ya las usaban e incluso fabricaban sus propios tampones.


Si aún te cuesta verlo, hagamos números; las matemáticas no mienten. Si te haces con unas 10 compresas desechables (80 euros aproximadamente) que usarás por 5 años, te habrás ahorrado 320 euros en 5 años, ya que la media de gasto mensual son 6 euros. Usarás en toda tu vida fértil 7 packs de 10 compresas (560 euros en total) y te habrás ahorrado 2.240 euros en total. Además de eso, has librado al planeta de 300 toneladas de residuos plásticos.


Una copa menstrual de buena calidad ronda los 20 - 30 euros. Necesitarás 4 copas menstruales a lo largo de toda tu vida fértil; es decir 80 - 120 euros en total. En otras palabras, habrás ahorrado unos 2.500 euros en toda la vida fértil y al igual que en el caso anterior, unos 300.000 kilos de basura.


Con estos datos en la mano, ¿no crees que vale la pena el esfuerzo de meter las compresas en la lavadora o esterilizar tu copa una vez al mes? Recuerda que cada gesto cuenta. Retoma el control de tu propio cuerpo, busca tus propias opciones, las que te funcionen. Opta por el comercio local, de él dependen muchas familias y los autónomos y pymes conforman el tejido productivo del país. Y si además, eliges marcas y empresas dirigidas por mujeres, contribuyes a que sigamos dando pasos adelante y luchando por la igualdad.


En estos tiempos, lo realmente revolucionario es volver a lo esencial. Únete a la revolución verde and be TROPICAL, my friend. ;)



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